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miércoles, 10 de noviembre de 2010

Ovide Decroly

Médico y Psicólogo belga (Renaix, 1871. Bruselas, 1932). En 1907 funda la “École de I’Ermitage”, centro experimental de reconocido prestigio internacional que nace bajo el lema: “école pour la vie et par la vie”. Ahí Decroly introduce los centros de interés y va perfilando su teoría sobre la globalización en la enseñanza.

La escuela del Ermitage fue creada en 1907 por el médico y psicólogo belga Ovidio Decroly (1871-1932), bajo el lema “una escuela por la vida y para la vida”. La escuela Decroly, tal como se le conoce corrientemente, adquirió desde su fundación gran prestigio internacional, siendo una de las escuelas nuevas europeas de mayor renombre. Pero, a diferencia de otras integradas en dicho movimiento renovador, hoy subsiste, y su fama no ha decrecido. muchos maestros, pedagogos, psicólogos,y educadores de todo el mundo, deseosos de acercarse a las raíces de la pedagogía decrolyniana, la visitan cada año. El centro, que acoge a más de 900 alumnos, desde los dos años y medio hasta los dieciocho y más de 50 profesores, está enclavado en un lugar privilegiado de la ciudad de Bruselas. Por un lado, junto al inmenso y maravilloso bosque de Soignes que permite la observación de la naturaleza, las estaciones, el trabajo forestal, los campos... Por otro, junto a un barrio popular que, poco a poco, se está convirtiendo en residencial por el éxodo hacia el sur de la burguesía francófona.

Una escuela libre

Dentro del diversificado abanico de modelos escolares belgas, la Escuela Decroly tiene el estatuto de escuela libre subvencionada no confesional. Esta modalidad le confiere una gran autonomía pedagógica, necesaria para poder llevar a término un ideario, una metodología particular, y para mantener su identidad. Así les es vital reclutar a maestros que realmente conozcan y deseen llevar a cabo una pedagogía decrolyniana, lo cual sería más difícil si éstos fueran nombrados por el ministerio de educación.
Como escuela libre, los títulos y diplomas otorgados deben homologarse a través de una comisión paritaria Estado-Centro, en base a numerosos documentos (copias de éxamenes, cuadernos de trabajo, programas de los profesores, etc.) Ello supone que los programas han de armonizarse con los oficiales en cuanto al nivel, pero su interpretación pedagógica permanece inspirada en los ideales formulados por su fundador. Al ser subvencionada desde 1959 (a los maestros les paga directamente el ministerio de Educación Nacional), la Escuela ha podido librarse de ciertas preocupaciones materiales y dedicarse con más empeño a atender las cuestiones educativas.
Cogestión y participación
La Escuela tiene como uno de sus primeros objetivos la formación de ciudadanos para la democracia, y este objetivo sólo puede conseguirse mediante el ejercicio de una práctica escolar democrática. Decroly advertía que la escuela debe educar para la vida, preparando a los hombres y mujeres para integrarse en la sociedad, comprometiéndoles en la construcción de una sociedad mejor. Por ello, la libertad y la responsabilidad definen una organización dentro de la cual cada uno se esfuerza por ser un mienbro consciente y útil de la colectividad.
El centro funciona con un régimen de cogestión. Consideran esencial el ejercicio de responsabilidades sociales desde los primeros cursos. Los delegados de gobierno se eligen a través de las asambleas de clase y de escuela, por unos períodos de tiempo limitados. El ámbito de acción de los cargos se extiende gradualmente de la clase a la escuela. Desde la base se estructura una pirámide de gobierno y de gestión democrática.
Aportación a la Educación
La libertad y responsabilidad se practican vinculadas tanto a las actividades sociales como a las de orden físico y cognitivo. Una pedagogía activa y del interés obliga a una libertad de movimientos y de acción. La Escuela favorece las actividades de juego y de movimiento que devienen educativas: explorar, construir, producir... A otro nivel, se fomenta la realización de proyectos y planes de trabajo por los mismos alumnos, eliminándose los programas preestablecidos y, por supuesto los manuales. El desarrollo de los planes de trabajo implica también libertad física, mental y de expresión. Los soportes del aprendizaje son los cuadernos de los alumnos, las paredes cubiertas de grandes paneles sintetizando las adquisiciones, los libros elaborados por los alumnos sobre una experiencia considerada valiosa, las conversaciones, etc. El uso de tales elementos evidencia un trabajo libre cooperativo.
En toda actividad escolar se evitan las clasificaciones, los éxamenes y selecciones de alumnos por lo que tienen de competitivo y malsano. Las evaluaciones semestrales se presentan en informes globales sobre la maduración o el nivel físico, intectual y social del alumno, los tres aspectos de la persona que intentan armonizarse en la práctica escolar cotidiana La psicología globalista Decroly, que un siglo de investigación ha confirmado, permite partir de los temas propuestos por los mismos niños, con la condición de que el maestro sepa qué técnicas, qué nociones, qué referencias es conveniente introducir en cada momento favorable. Del maternal al segundo curso de primaria (2,5 a 8 ó 9 años), los alumnos trabajan unos centros de interés ocasionales a través de las llamadas “sorpresas”, es decir, objetos diversos que les han atraído la curiosidad en su medio familiar o en sus entorno.
Junto al trabajo racional, se aportan estímulos para que los niños actúen y desarrollen su cratividad con la expresión concreta (textos y dibujos libres, música, teatro...), mediante un poderoso trabajo de interpretación que pone en juego la imaginación y la personalidad.
La enseñanza de la lectura y escritura se presentan correlacionadas.
En ambos casos se empieza por un proceso global al cual sigue una fase analítica para terminar en un procedimiento deductivo. Las frases que se trabajan en la lectoescritura surgen de la vida del aula de la clase o de los trabajos de observación de los centros de interés.
Es lógico que un buen proyecto constituya una trama y no un armazón constreñidor; por ello, los intereses específicos de ciertos cursos conducirán al abandono momentáneo de la “idea-base”. La fecundidad de una pedagogía del interés se evalúa en función de su aptitud para crear nuevos intereses, integrar los datos fortuitos u ocasionales de la actualidad y favorecer la elaboración teórica a medida que los niños van creciendo.
Método global: Forma de enseñanza o de aprendizaje fundada en el carácter global de la percepción y de toda la actividad mental. Se parte de operaciones complejas para proceder después al análisis de los elementos que estas operaciones implica. La globalización como procedimiento didáctico se aplica en dos sentidos: como programa o método de los centros de interés y como método de lectura y escritura.
Programa o método de los centros de interés: Organización de un programa escolar unitario, no fragmentado en asignaturas, basado en las propias necesidades e intereses de los alumnos

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